viernes, 28 de octubre de 2011

Estás por encima de mí, ya lo sabes -

Entonces ya lo entendí todo. Apareció ella en mi vida, nada fue buscando. Ella lo cambió todo a mejor, hizo los males pequeños y los alejó de mí. Es más, ni tú ni yo sabíamos que acabaríamos así y ahora hasta nos llegamos a sorprender de ello, pero yo, por lo menos, lo agradezco. Apareció ella y comprendí que no todo era malo, que la vida sin amor no es difícil. Si no que con un pequeño toque de amistad, cariño y confianza, te llenas de felicidad. Te llenas de felicidad al saber que la tienes a ella, día y noche, hora y minuto, mes y mes. A base de abrazos, besos, cositas que se cuentan, secretitos (hasta los mejor guardados), todo eso hace de una amistad pequeñísima algo mucho más grande. Como lo que tengo yo con esta niña. Esta preciosa niña que se llama Lucia, que le debo más que mi vida, que la amo como a una hermana, que es mucho más que una amiga, es mi mejor amiga. Sin ella no soy nada, ella me da el apoyo que siempre necesito. Que si ella tropieza, yo caigo; si ella se quema, yo ardo.
Y creer que ella es la única que está ahí cuándo río, cuándo lloro, cuándo me arrepiento, cuándo me motivo, cuándo hago las cosas mal, o las hago bien... Cuándo estoy borde, cuándo soy insoportable, cuándo no hago caso, cuándo no presto atención. Hasta cuándo me encierro en mi mundo y me da igual todo, ni me importo hasta yo. Vamos, que me conoce de todas las formas posibles, que me conoce más que nadie, eso lo tengo clarísimo. Ya ni hace falta que le diga nada de lo que pienso, ella lo sabe. Con mirarme a la cara, ya sabe si me pasa algo o no. Con una mirada, sabe lo que me pasa y que se me pasa por la cabeza. Ella lo sabe todo de mí, todo, hasta lo más explícito. Y yo, tengo el gusto, de saberlo todo de ella, hasta lo más guardado.
Ella mejor que nadie sabe que yo siempre le voy a decir la verdad, le haga daño, le haga sentir bien o no, pero también sabe que no se lo digo por mal, ni para hacerle daño; todo lo contrario. Se lo digo por su bien, porque quiero que ella haga todo bien, que su vida sea lo más perfecta posible. Que prefiero mil veces que ella sea feliz a que yo lo sea. Ella siempre estuvo por encima de mí y tengo muy claro que siempre estará ahí, por encima de mí, ante todo y para todo. Ella es mi mejor amiga y sí, ¡NO LA CAMBIO POR NADA!
Pd: infinito hermosa, INFINITO.
S(he's) br(ok)en.
                S(he) be(lie)ved

miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Sabes?

Ya sé por qué te quiero. Te quiero porque eres casa. Da igual lo que pase ahí fuera, porque juntos somos casa y todo está en paz. Vienes aquí, y te duermes en mis brazos y yo, me quedó toda la noche mirándote porque es lo más bonito que puedo hacer. Tú eres mi casa y yo, soy tu casa... Te quiero.

domingo, 23 de octubre de 2011

Ahora sí -

Ahora mismo correré a la neverá y miraré si hay cervezas. Si hay suficientes las sacaré todas, llamaré a una buena amiga y cogeremos una cogorcia para después coger tu foto, insultarla y odiarla, pero después, al final de todos los insultos o los malos dichos, diga: "te quiero y nunca dejaré de hacerlo".



No hace falta que me digáis -

- eso de que perdéis la cabeza, por eso de sus caderas, ya sé de sobras que tiene esa sonrisa y esas maneras, y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da, pero además lo he visto serio, ser él mismo, y enserio que eso, no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que míralo como bebe las cervezas, y como se revuelve sobre la baldosas y que fácil parece a veces enamorarse. Y todo eso de que él puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo, y a la mierda con la auto-destrucción. 
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre, pero no sabes lo que es caer desde un precipicio, y que él aparezca de golpe y de frente para decirte: venga hazte un peta, y me lo cuentas.
No sabes lo que es despertarte y que él se retuerza y bostece, luego te abrace y luego, no sepas como deshacerte de todo el mundo, así que supondrás, que yo sea la primera que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas, y el sentido por sus palabras, y por un mínimo roce de mejilla. 
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo, que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento, quiero decir que a mi de versos, no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos. Que yo también lo veo, que cuando el cruza por debajo del cielo, solo la tonta mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior; que conozco su voz en formato susurro, y en formato gemido, y en formato secreto, que me sé sus cicatrices, y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo, para conseguir que se ria, y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra. 
Que yo también he memorizado su numero de teléfono, pero también el número de sus escalones, y también el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías; que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones de decirle que no a nada, porque tengo mas deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la Luna (y mira que hay tontas enamoradas en este mundo) 
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, reunido en ese puto milagro que se supone que existe, que lo he visto volar por encima de poetas que valían mucho mas que estos dedos, lo he visto formar un charco de arena, rompiendo todos los relojes que le puso el camino, lo he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana, que no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que lo de: "mira sí, un polvo, es un polvo", y solo los sueños pueden posarse sobre las nueve letras de su nombre, que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre el mismo, pero razones tenemos todos, pero yo, muchas más que vosotros...

domingo, 16 de octubre de 2011

Todo es increíble.

+ Hace mucho tiempo, un inventor vivía en esa mansión. Inventaba muchísimas cosas. Un día, creó a un hombre. Y le dio entrañas, un corazón, un cerebro. Todo. Bueno, casi todo. Verás, el inventor era ya muy viejo. Murió antes de poder acabar al ser que había creado. Así que el hombre se quedó solo. Inacabado, y completamente solo.
- ¿Y no tenía nombre?
+ ¡Claro que tenía nombre! Se llamaba Edward. Antes de que él viniera, no nevaba nunca. En cambio después, sí nevó. Si él no siguiera vivo, ahora no estaría nevando... A veces aún bailo bajo la nieve.

Es increíble como alguien creado por otra persona, con entrañas, corazón y un cerebro puede hacer cosas tan magníficas como él. El echo de que en vez de manos tenga tijeras no es lo que le hace especial. Lo que le hace especial es el echo de ser como es, de a pesar de ser creado por otra persona, tiene una vida, desarolla sentimientos e incluso, llega a enamorarse, sí. Es increíble como un ser tan extraño como él desenvuelve tantas cosas en su cerebro y, hemos de recordar que, no está totalmente acabado.
También es increíble como alguien que ni siquiera pensabas que entraría en tu vida, entra con una facilidad más que absoluta. Y esa persona paso de ser nada a serlo todo. De no tenerle el mínimo aprecio a quererla más que a tu vida, a amarla. Que solo sabías que existía por una persona. Para ti solo existía una persona, y no era esta, era otra. Y sin buscarlo ni mucho menos aparece él, sin querer, así sin más, un día de verano, pero gracias a ese día tu vida cambia a mejor y ves las cosas de una manera totalmente diferente. Llega un momento que no puedes vivir sin él, esa persona que ni la buscabas, acabó siendo lo más importante para ti y ahora... Ahora todo dio un giro de 180º y no sabes ni como están las cosas entre vosotros. Ni si bien, ni si mal, pero lo sigues necesitando como el primer día o más y lo sigues queriendo mucho más que antes. Todo llega a ser sumamente contradictorio, totalmente opuesto y no sabes que hacer. Tú cabeza está echa un lio, no sabes como actuar con él, no sabes que hacer si lo ves. Es todo confuso y oscuro, como un túnel sin final, pero apañas y sigues adelante (o por lo menos lo intentas)...
Sigue siendo increíble, como personas como Edward, te cambian la vida por completo...

Esto es bueno, pero malo.

¿Lo entiendes? Es un tanto extraño. Es bueno, pero malo a la vez. Eso, eso que sientes cuándo lo ves, eso que pasa cuándo estás cerca de él, cuándo se acerca a ti o te llama por tu nombre o por un apodo que él mismo te puso. Cuándo te abraza y te imaginas todo un mundo en sus brazos, cuándo tanto ansias un abrazo suyo o un beso que guarda para el momento oportuno. Cuándo no tiene ganas de discutir, cuándo se enfada. Eso de que tus ojos brillen cuándo te quedas mirando para su figura, para su perfecta sonrisa y su cara de niño pequeño. Ese deseo de abrazarlo y no querer soltarlo nunca, esa inercia de sonreír por cada palabra que dice, ese sentimiento de estar enamorada cuándo estás junto a él, porque solo te pasa con él. 
Pero ahí llega, el miedo. El miedo a perderlo, a no hacer las cosas bien, de estropearlo todo de alguna manera u otra, de que te deje de querer por ser una auténtica estúpida, de no saber apreciar las cosas. De que él te deje por otra mejor que tú, de que sea todo solo un buen cuento que contar, que no llegue a ser ni una historia, que todo sea un sueño y que cuando despiertas lo único de lo que tienes ganas es de llorar.
Ahora lo entiendes, ¿no? Es eso, es bueno y es malo a la vez...

viernes, 14 de octubre de 2011

Cada dos minutos...

Tú aún no entiendes lo impresionante que puedes llegar a ser. Tampoco entiendes todo lo que te quiero, que no es poco, pero es que no se puede saber porque es indescriptible, con un te quiero me quedo muy corta.
Dejando eso a parte, quiero que me ayudes, ayudame a elegir. A elegir a siete personas  de estas veintiocho, son varias, pero todas y cada una de ellas tienen una profesión. Cada una de ellas me hará la misma pregunta, "¿que sientes por él?". Si no quieres saberlo vete, si no, quédate. Empecemos, si me pones un psicólogo, le diré que eres una droga, algo que me aferra a ti, no sé si son tus besos, tus caricias, tus abrazos o simplemente tú, pero hay algo que me une insconscientemente y te necesito cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo. Que tu sonrisa de niño pequeño la necesito a todas horas, porque soy cuál una niña pequeña cuándo estoy entre tus brazos. Dime el siguiente de tus elegidos... Ah, ¿un físico? Pues a este le digo que ni con sus leyes, teoremas, fórmulas y sus teorías podría explicar lo que le pasa a mi corazón cuándo estoy a tan solo centímetros de ti, no podría explicar que me pasa cuándo estoy sin ti, ni explicar como es que tú me haces más fuerte, tampoco como encontrar la teoría o la ley para explicar que le pasa a mi cuerpo cuándo te necesito, cuándo estoy contigo o simplemente cuándo me haces sentir cosas increíbles. Continuemos en esta fila de profesionales, ¿cuál es el siguiente? Un médico. Al médico le diría que necesito ser ingresada para curar las marcas que dejaste en mi de esa manera tan dulce y tierna. Que necesito una máquina que bombée aire para que llegue a mis pulmones porque tú me quitas todo oxígeno, me dejas sin respiración con tus besos, esos que me hacen sentir viva. Sigue, sí, que aún nos quedan seis... ¿A un policía? Le diría que eres un ladrón, un asesino, un delicuente. Que me robaste el corazón como a una niña tonta, que me mataste de ganas cada vez que no te veía y que necesito que te encierre en la cárcel, pero que solo te sean permitidas mis visitas, las de nadie más, porque es nuestro tiempo juntos, solo nuestro. Prosigamos con un cantante. A este le diría que te escribiese la canción más bonita de todas las que ha echo, que en ella ponga todo lo que vea reflejado en mis ojos cuándo te miro, que en ella ponga todo lo que digo de ti cuándo tú no estás presente, que de mi cabeza no sales un segundo. ¿Que dices? ¿Que quieres contratas a dos actores? Perfecto, a ellos les diría como representar cada uno de nuestros momentos juntos y que hiciesen una película, pero tendrían que salirles todos perfectos, pero tan perfectos como los nuestros no los hay, porque tan perfecto como tú no hay nadie y nuestros momentos, esos momentos, no se repetirán jamás... Veo que has elegido a un pirotécnico. A él le diré que los fuegos artificiales que tenga en forma de corazón los tire cada día nueve cerca de tu casa, que tú los puedas ver perfectamente desde tu ventana y también le diré que cada uno de esos días tire uno con tu nombre y otro con el mío, pero que no se olvide de uno que ponga: "te quiero como a ninguno". He aquí todas las explicaciones que pretendía darte, aunque no son explicaciones, son sentimientos, pero señores, esto no se puede explicar, esto no son más que palabras dichas en un orden con un significado y siento las cosas algo parecido a esto, pero digo que no se puede describir porque solo se lo puedo decir con un beso, una mirada, una caricia... Sí, estoy enamorada de él.